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miércoles, 21 de diciembre de 2011

¡ea, niña, ea!

Con fina fibra de seda
hila la hilandera
hebra de fino hilo

¡Qué guapa está la niña
con el vestido!

Con fina hebra de seda
cose la costurera
prenda de fino sino.

¡Qué guapa está la niña
con el vestido!

¡Ea, ea, ea,!
¡Ven prenda mía
que yo te vea!

jmgd

domingo, 18 de diciembre de 2011

viernes, 9 de diciembre de 2011

Oración

Oración.

Paso la tarde de acá para allá en los ensombrecidos paseos del parque, y, a ratos sentado en algún banco, absorto en mis pensamientos, llevo los nietos, aunque pienso que más de una vez me llevan ellos a mí, ¡no sé!, pero me miran y preguntan: ¿Por qué lloras? No lloro, sólo me emociono. Recuerdos de toda una vida, juntos, en el pueblo, ¡ya ves!, los hijos, su trabajo, tuve que venir con ellos a la ciudad, el ruido, las prisas, y tanta gente me agobia. Me tiemblan las manos, me cuesta respirar, debe ser este aire contaminado por los tubos de escape de los vehículos, dice el médico que es natural, nada de gran importancia, pero noto que me fatigo más que de costumbre, ¡en fin!, todo lo resume a achaques de la edad y me atiborra de pastillas de todos los colores. Tú, te fuiste, yo, ¡te echo tanto de menos!, aunque he de confesar que los niños me hacen feliz, ¡son tan vivarachos! Hoy  los mayores razonaban que las personas viven mientras están en el  recuerdo, debe ser cierto, porque en la soledad de la alcoba, noto que estás a mi lado y hasta siento tu aliento.

jmgd

jueves, 29 de septiembre de 2011

Creatividad imaginativa



¡Abuelo!, ¿quién pinta esas rayas en el cielo?
No ves, mi querido bebé que estamos dentro de una gran bola de cristal, y hay un bebé gigante que sobre ella no para de pintar y rayar.
¡Ahhh! Y cuando la mueve, abuelito, ¡comienza a nevar! 

jmgd

jueves, 11 de agosto de 2011

Contradicciones?


Pusiéronse en fila en el último escalón del altar mayor, acabada la misa de difuntos; ateo yo, suelo acompañar a los vivos cuando despiden a sus muertos, paso ante ellos y con una ligera inclinación de cabeza les acompaño en el sentimiento; a él no, con él me fundo en un abrazo y le doy dos besos, está abajo, junto a ella, sentado y decaído a la cabecera del féretro, nos emocionamos, llora, no es mi tío, pero fue hermano de mi padre desde siempre; con las yemas de los dedos, al dejarle con los suyos, toco el ataúd y mando un pensamiento:  mujer, tú que eres de los míos, si les ves, dales recuerdos.

jmgd

sábado, 16 de julio de 2011

Agravios

En el tramo final de la vía, casi en el hangar, raíles oxidados sobre traviesas podridas, de otros tiempos,  hacen descarrilar el pesado tren de la convivencia.

jmgd

La jornada.Tarde y noche.

Aseado; se ha lavado en un barreño de zin con agua bien caliente, que nunca falta en el balde que cuelga de las llares, no hay agua corriente, se ha puesto un chándal y zapatillas de felpa; le hierven la cara y las manos al entrar en calor, la casa está confortable, de eso cuida con mucho celo el padre, hay buena lumbre bajo la chimenea y tiene un buen brasero la mesa camilla,  prepara un tazón de café con leche y abre la caja de dulces que le regaló la mujer, no es muy tarde aún, pero a como está el día parece ya noche cerrada. Hijos de la idiosincrasia de la dehesa, son parte en ella. Al calor del hogar, padre, madre e hijo, viven la soledad, el abandono y la ignorancia, estampa de la desidia; afuera se prevé una noche de perros, acostumbrados a necesitarse, sienten el calor de hogar, cualquier percance lo asumen e intentan solventarlo con resignación; el padre le recuerda los sabañones y las frías noches de invierno en el chozo, lúcido, se defiende bien; a la madre, consumida por los achaques, poco a poco, le va pudiendo la noche del olvido, tiene retazos de luces y sombra en la memoria, hay que estar en todo momento pendiente de ella, a la pobre, ya  hubo que buscarla un día en la dehesa; él, el hijo, retrato del padre, sano de cuerpo y mente, de buena presencia, bien educado, es responsable y sumiso, un muchacho noble, que aprovechó bien sus años de escuela porque nunca pudo ser niño o tal vez nunca  dejó de serlo, aprendiz de  hombre que coge el temple, de cuerpo y alma, en esta tierra, sus días los llena con sus padres y su trabajo. Huele a cordero asado, y sobre el mantel reina una botella de vino tinto de marca, obsequio de el señor”, hoy la cena es especial, aunque no perdone la cazuela de leche migada, anima a ello la televisión con sus programas festivos, es Nochebuena. 

jmgd

sábado, 9 de julio de 2011

La Jornada. Mediodía, tarde.

La mesa de la cocina ya tiene puesto el mantel, con los platos, el pan y el vino, el padre quita la piel a una patata de las que está asando, el mozo, después de guardar el obsequio en la alacena, coge una de entre las brasas, le sacude un poco las pavesas y se calienta las manos con ella, entre tanto, la madre, ya un poco aseada, acerca el puchero con el cocido, él pone las cucharas, guarda el pan en la bolsa y enciende el televisor. Es mediodía. Ya ha sesteado en el sofá, cuando los señores parten para la capital, quitando el vaho con la mano, mira por la ventana, el pequeñín, con la nariz pegada al cristal de la ventanilla del coche le saluda, tímidamente, con la mano; se le dibuja una media sonrisa, que deshace rápidamente, al ver a su madre en el zaguán, sale, le coge el cubo con los restos de comida, lo cuelga de un gancho del porche y la mete en casa. Ya atiendo yo las gallinas, siéntese usted. Su padre también se ha quedado dormido, con el sonsonete de la televisión, al calor del hogar. Al volver, se sirve un buen tazón con calostros, y se sienta a ver las noticias, sigue el temporal. Cuando retoma los quehaceres, el hombre y la mujer están metiendo unos avios en la furgoneta, y tienen todo casi a punto para la marcha. Ya han llegado los señores, le comenta la mujer, nosotros saldremos enseguida, al pasar veo a tú madre, la pobre ¡que paséis buena noche!, y le despide con un beso. La mula, bambolea el carro con prisas, de vuelta al establo; se queda pensativa junto el pesebre, dando con desgana con la pata, para apartar a la ternera que quiere buscar su ubre. 

jueves, 30 de junio de 2011

La Jornada. Casi mediodía.

Es casi mediodía en la heredad, la casona ha despertado, en un ir de acá para allá los niños, aún con pijama, no paran, de un lado para otro jugueteando. ¡Mamá, mira este! ¡Si yo no estoy haciendo nada! Ella, la señora, de tez clara y cuidada, ojos verdes y pelo alisado, brillante, negro, con porte elegante, de mirar limpio, sonrisa amplia y amable, intenta poner orden en el caos. A ducharte, por favor, deja ya la vídeo consola, a desayunar, que hemos de salir temprano, no cojamos caravana; no se nos olvide llamar a los abuelos; papá está dejando todo a punto, en cuanto termine salimos. Él, el señor, moruno, siempre engominado, de mediana estatura, bien cuidado, de porte forzado, que difícilmente mira a los ojos, un poco pedante, pero en el fondo de muy buen corazón, según él, está por el garaje poniendo a punto su reluciente y potente todoterreno; ya ha desayunado, que presume de levantarse temprano, ha atendido el correo, despachado con los proveedores y acreedores, todo, on line, desde su confortable despacho de maderas nobles, a una temperatura de, sólo, 20º C, por eso de cuidar y ser respetuoso con el medio ambiente; sólo le queda cumplir con sus criados y sirvientes, cosa que se dispone a hacer. Como buen hombre, llano y acogedor, celoso del cuidado de lo suyo, va personalmente a hacer entrega de unos obsequios, protegido por gorro de pelo de visón, bufanda de lana pesada, confortable pelliza de piel, guantes de cuero y botas de doble forro; después de pasar por su casa de guarda, se dirige a sus establos, donde encuentra al criado atendiendo el ganado. Resopló la vaca. –Buenos días. Mire, le comenta al mozo, mientras con el puntero tactea en su móvil última generación,  hoy no salga mucho por el campo, si el ganado está atendido, él sólo buscará refugio en los cobertizos; lo atiende un poco antes esta tarde, y luego, sólo, está pendiente por si surge algún incidente, aquí le pongo este pequeño detalle.-Sí, señor, le responde. Cuando le ve alejarse, la ternerita sale recelosa, que buscó el amparo de la madre. 

jmgd

sábado, 25 de junio de 2011

Coplismo


Ventanas abiertas de par en par; “con la cara lavada y recién peiná…”, copla que emite la radio; ella tarareando mientras hace los oficios, “¡yo debí serrano cortarme las venas!...”, en las relucientes rejas pintadas de negro el verde de los geranios con flores multicolores, “…¿no te da pena dolores, no te da pena de mí?”, gotas de agua como rocío sobre las hojas de las recién regadas macetas,…“dame limosna de amores, dámela tú mi dolores”, entra, sale “…dámela por caridad”, sale, entra; trajina; airea, ventila; ventila, airea; barre; sigue la emisora con la copla, “…sé que mentí cuando hablaba de nuestra próxima boda”; ha hecho las camas, “…porque su vida se apaga en la quietud de la alcoba”; con agua clara, y perfumado amoniaco, friega; huele el aromático café portugués; y; “… si a tu puerta llama una paloma, refrescando el portal, trátala con cariño que es mi persona”. ¡Mama!; ¡No pises que está mojáo!; ¿Has puesto la lavadora?

jmgd

jueves, 23 de junio de 2011

La jornada. El almmuerzo.

Los perros dejan de olisquear y tirar de la placenta que está sobre la estercolera, le siguen y se acurrucan en la entrada de la casa, tiene las manos heladas, pone la lechera y el cubo con la carne encima de la mesa y se sienta junto a la lumbre, la madre, aún descuidada, le tiene preparado el almuerzo. ¿La morucha?  Sí, padre. Ha salido medio limusina. Es un anciano, alto y seco, encorvado por los años, viste un poco abandonado y lleva sombrero viejo de paño negro, coge la carne del cubo, la trocea, la mete en una cacerola de porcelana y le pone la tapadera Tú, a coger ratones. Le dice a la gata, que, ronroneando, se lomea en la pierna del mozo. De vuelta a los quehaceres, seguido por los perros, pasa a entregar el cubo. ¡Espera¡ Toma el perol y llévate esa caja, es para vosotros, le dice la mujer, nosotros esta noche nos vamos donde la hija, vendrá este pasado mañana, y los señores en cuanto se levanten y se avíen parten para Madrid. El panadero, al cruzarse, bajando un poco la ventanilla del furgón, le increpa ¿adonde vas? ¡que hace un frío que pela! ¡y búscate una mulata! Él levanta la mano y sigue con la cabeza agachada, para que la visera de la gorra le proteja. La ternera, ignorante del temporal, al calor del establo, quiere retozar y resbala alguna vez que otra quedando espatarrada; la madre, rumiando, la mira pacientemente.

jmgd

jueves, 16 de junio de 2011

La Jornada. Amanece.

De una chimenea, en la apalaciada casona del altozano, sale humo que, fustigado por el viento, desaparece casi al instante, atiende la caldera, con buena leña de encina, un hombre, fornido, de mediana edad, a quien las gafas dan aire de ilustrado; la mujer, rubia, de más o menos su estatura, complexión y edad, su apariencia da la imagen de ser firme y de carácter,  se mueve afaenada  de un lado para otro, en la cocina de la casa adjunta; prepara el desayuno; sobre la encimera tiene unos taper’s que rellena con croquetas y otras viandas. Él, de vuelta, restriega las manos para aliviar el frío y las lava con el agua caliente del grifo del fregadero, sacudiéndolas, las seca junto al fuego, atiza la lumbre, se sienta a la mesa y desayuna; descuelga de un clavo del artesonado de la cocina el desollado y frío cordero, lo cuartea, una de las partes traseras la pone en un cubo y la tapa con un trapo, lo demás lo despieza, lo coloca en un barreño de plástico, que cubre cuidadosamente con un paño; sale a recebar el hogar de la caldera, lleva el cubo, emite un silbido que,  con la ventiscas, apenas se oye; se abriga, se cala la gorra vaquera y va a los establos; Aquí te dejo esto, le dice al mozo, que a la vez le responde: Se lleve esa perola. La ternerita ya está de pie chupeteando, dando con el hocico empujones en la ubre de la madre, para que fluya con ímpetu. 

jmgd

jueves, 9 de junio de 2011

La Jornada. Antes de amanecer

Ulula el viento, el postigo de una ventana golpea  arrítmicamente, el quejido acompasado de la antena de la televisión y el chocar de las finas gotas de agua en los cristales aperezan el levantarse. Huele a café recién hecho; en la cocina, con bata un poco raída y zapatillas de tela, ausente, la mujer, sin asearse, prepara el desayuno ¡Buenos días! ¿Cómo ha descansado usted? Dice el hijo, mientras coge un cazo de  agua caliente para lavarse en la palangana. Cuando vuelve, ya tiene sobre la mesa el tazón de café con leche y el paquete de galletas. Desayuna, se protege con las botas katiuskas,  el gabardo, la gorra con orejeras y sale de la casa; jugueteando, le reciben los perros, a los que acaricia; sigue el aguanieve y el viento frío que corta en la cara; se dirige a los establos, echa de comer a los animales, primero a la mula, que, al terminar de atender a los demás, engancha a un pequeño carro que carga con unas pacas de heno; se va adentrando en la dehesa; con voz potente y firme llama a las vacas, despertando algún que otro pájaro que con vuelo perezoso, bajo y corto, huye a su paso; mientras en el resguardo de las encinas deshace los paquetes, le responden mugidos atrompetados, algún que otro becerro retoza, el ganado, de espaldas a la llovizna, con sus musculosas lenguas coge grandes bocado de heno, falta una, allá, hacia la pared de pizarra de la vaguada se dirige; lamiendo y dando calor con el vapor de sus soplos, aún con los pares colgando, al lado de la charca, está la madre cuidando de su cría. Le acaricia todo el lomo adelante, coge la ternerita, la sube al carro, y se dirige a los establos seguido de la vaca; entre tanto, los perros olisquean y lamen los tibios fluidos. Ya casi ha amanecido por completo


jmgd

domingo, 5 de junio de 2011

Adios.

¡Mama, mama!, ¡corre, mama,
sal afuera!
¡Mama, mama!, ¡mira, mama,
la flor negra!
¡Mama, mama!, ¡mama, mama!,
¡despierta, mama despierta!

jmgd

miércoles, 1 de junio de 2011

Señores y vasallos.

Referendum, Ex-11

Señores y vasallos, ese es el dilema que se plantea hoy en la idiosincrasia de lo que llamamos democracia parlamentaria, quedan atrás los tiempos de los sin tierra, los desheredados; con esfuerzo, tesón y trabajo, los marginados y oprimidos, salen de la miseria económica y cultural, se sitúan en puestos de responsabilidad, toman decisiones y ocupan puestos de responsabilidad en los altos cargos de gobierno de la sociedad, y, en cuanto se tuercen un poco las cosas, llamamos a referéndum a las bases, asumiendo con ello que debemos seguir siendo vasallos, en el que preguntamos si es mejor votar el tener amos que nos manden, o colaborar en el esfuerzo, tesón y trabajo en hacer una sociedad más democrática, justa y progresista. ¡SALUD!

jmgd

sábado, 28 de mayo de 2011

Algodoneras




Si bajas a los algodones, trae, que no tengo, florecitas blancas de algodón para poner en mi florero, hecho con suspiros de amores de entre los algodoneros; olvidar no puedo aquel moreno gallardo de pelo encrespado negro; cada vez que le recuerdo me quedo sin aire, me arde el pecho, lloro, y suspiro por sus ojos verdes, por el sabor de sus labios, por el calor de sus abrazos,…si bajas a los algodones tráeme florecitas blancas que no tengo,… y si le ves, no le digas que aún le recuerdo.


jmgd


Decisiones políticas.

...y, decidieron poner grandes ventiladores, para que, los días en calma, movieran los aerogeneradores.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Coyuntura



Llega famélica, con hambre y sed, mientras todos danzan. En la oscura noche del alma los  laberinticos pliegues del cerebro, confundidos, no equivocan su trazado; el destino lo marca el lazo de la soga pendido del árbol seco; sobre el horizonte, una luna amarilla surge como espectadora solitaria; el último pensamiento fue el despertar, las manos subieron con rapidez refleja,  con ganas de salvación, ni el crujir de la rama  rompiendo el silencio de la noche dio esperanza a la quiebra, únicamente el crac por la separación de las cervicales, la asfixia, el kit-nervioso del cuerpo,  el  pataleo… Devora su esencia, y, famélica como llega, se va.

jmgd

sábado, 7 de mayo de 2011

Ancestros



Los yerbajos invaden la calleja a la que a duras penas le quedan en pie las musgosas paredes de pizarra; como es primavera, entre el verde asoman los amarillos y violetas de las flores y más de un pájaro gorjea o trina entre la arboleda, el olivo está en flor y la higuera tiene abultadas brevas; lo envuelve todo el sonido del viento y el chapotear de las olas contra los cortantes de la desnuda pizarra donde en la orilla, flotando, se balancea un tronco seco, se queja el invasor eucalipto con el crujir de sus ramas; de pronto la aprehensión  atenúa los sonidos; un intenso olor  a rosas hace que un escalofrío recorra el cuerpo, en la orilla, junto a las aguas del pantano hay florecido un rosal de rosas rosa, bajo ellas está el inundado cementerio viejo.

jmgd

martes, 3 de mayo de 2011

domingo, 1 de mayo de 2011

jueves, 28 de abril de 2011

6º sentido. La niña


Ella, como todas las tardes, desde la ventana le ve llegar, la niña juega, salta con impaciencia unos pasos por delante de él, tiene un sobre con un lazo rosa en la mano, está muy contenta, es su cumpleaños, y, su papá le prometió que cuando cumpliera los seis añitos, como regalo podía entrar en la visita con él, porque ya sería mayor.
La habitación está en penumbra, no hay nadie en la cama, con delicadeza él da unos golpecitos en la puerta del baño, se abre. ¡Es…! Exclama la niña sorprendida, pero un ruego cariñoso de la mujer hace que no termine la frase.
Aún sorprendida, con timidez y anhelo, la niña, le da el sobre, ella le felicita su día, la abraza, le da una cajita y le susurra algo, unido a un sí, al oido.
Deseaba verte, comenta él, está muy ilusionada, hizo ese regalo para ti.
Las dos sonríen en complicidad.
Él no entiende nada, ¿Pero...?, pregunta.
¡Es un secreto, papá!
¿Secreto?
¡Sí, papá, nuestro secreto!
Esta noche, como todas las noches desde la siguiente a aquella tarde del parque, la niña sueña y en su sueño juega, y, como en todos sus sueños la abraza una señora, que tantas veces contó a su papá y que esta tarde le ha regalado una pulsera y respondió sí al contenido de su sobre de: Te quiero mucho ¿quieres ser mi otra mamá?

jmgd

sábado, 16 de abril de 2011

6º sentido. Él

La mano le suda cogida con la suya, él la mira fijamente, ella tiene la mirada perdida hacia el infinito, pasa todas las horas de visita de todos los días junto a ella, de vez en cuando le acaricia el rostro, le seca el sudor y le da un beso. Desde el shock de aquella tarde en el parque está ingresada, parece no recuperarse, él la cuida lo mejor que sabe y puede, alguna que otra vez se le nubla la visión empañada por unas lágrimas, sólo le tiene a él, los hijos nunca llegaron y los desearon con todo el amor del mundo, la resignación ante lo imposible no pudo con ellos y se convirtió en obsesión. La enfermera le avisa del fin de la visita, con un beso en la frente y una caricia, se despide: ¡hasta mañana cariño!
En  el silencio de la soledad ella se levanta de la cama, tiene calculado el tiempo, y, con lágrimas en los ojos tras los cristales de la cortinada ventana, todos los días, le ve alejarse agarrado de la mano de una, cada vez más preciosa, niña.

jmgd

sábado, 9 de abril de 2011

6º sentido. Ella

Ella utiliza sus estrategias de mujer, no dice nada, pero, observa y vigila todos y cada uno de sus movimientos y ademanes; él cada vez vuelve a casa más tarde, y, en tiempo y forma mas irregular; cree percibir murmullos cuando pasa y silencios al llegar; amigas no tiene o no quiere tener, tal vez por miedo a compartir sus temores, su intimidad; ahora, en su silencio, cuando llega le recibe con besos, según las circunstancias, en la mejilla, inspirando con delicadeza para intentar percibir la fragancia de algún perfume extraño, diferente, el miedo a lo desconocido le invade y unos sudores inoportunos traicionan su aparente frialdad, pero nunca encontró nada anormal y se siente culpable de su actitud, ¿o quizá su subconsciente le engaña?, piensa, ni un cabello, ni un aroma, ni indicio de nada, sólo esa irregularidad en volver a casa; tampoco el trabajo es, como el de otros, de horarios fijos; le nota distante, ¿o es que siempre ha sido así y ahora ella está más sensible?. Todas son dudas, y preguntas a sí misma sin respuestas.
Se paró el tiempo, se desvanecieron los colores, dejaron de oírse los ruidos del parque, todo comenzó a darle vueltas de vértigo, no volvió a sentir nada, únicamente la imagen y el eco de la voz de una niña que suelta la mano de su madre, se dirige corriendo hacia ellos con los brazos abiertos, y llena de alegría e ilusionada exclama: ¡Papá, papá!

jmgd

domingo, 3 de abril de 2011

Primavera en la dehesa.

Primavera en la dehesa. jmgd

Hoy, día 2, he participado, perdón, ¡que manía tengo de comenzar pasado de fecha! Ayer día 1 de abril de 2011, comenzó el programa de actos de Primavera en la Dehesa del Valle del Alagón, terminarán el próximo 2 de mayo. Decía que he estado en Valdeobispo, en la III Jornada del Espárrago Triguero, participando en la marcha senderista “Callejas de Valdeobispo”. Ellos y ellas, los del pueblo, se saben todos los nombres no solo de las callejas, si no también de los cercados y cortinales, a mí no me los preguntéis que no recuerdo ni uno, y mira que en los pueblos se ponen motes como el “tío virulé”, que con un ojo mira de frente y con el otro para las tres, ¡ni con esas!  Ha sido un día provechoso en cuanto a aires nuevos y emociones, puesto que esa fue parte de la ruta que de muy niño recorrí camino de los llanos de “el Rincón”, parece mentira pero en el tramo del cordel he recordado un par de puntos geográficos, y los cháncales que los barreneros trabajaban, pero recuerdos de niñez aparte, hay algo que aún me ha emocionado más, unos cuantos jóvenes, utilizando, porque quieren, palabras de nuestro habla que cuelgan en las paginas de internet, y, poco a poco están elaborando un diccionario, entre ellas “esconderichi” (escondite), “cantear” (dar la vuelta), enreaor (de enredar, no estar quieto), quadacé (que he de hacer), y algunas más; han sido doce kilómetros por callejas con paredes de piedra granítica, con regatos de agua que había que cruzar saltando de piedra en piedra, y algunos manantíos en las mismas callejas, tramos empinados, de poner a prueba las piernas, que se han habilitado para ampliar la ruta, estaban intransitables de plantas invasoras; ¡uy! decía un señor mayor, antes las cabras no dejaban entallecer ni salir una fruncia de yerba, y no solo las cabras, nosotros mismo, no he comido yo acerones, espárragos, hinojos, pamplinas... bueno toa la clase de yerba, ¡que no había!, marcaba la exclamación frotando las yemas de los dedos índice y medio con la del pulgar, y se agarraba uno a comer lo que se pillara, me recuerdo, siguió explicando, que íbamos a comprar pan y te preguntaba la panadera ¿traes perras?, ¡no!, pues prenda dile a tu madre que ya no hay. En fin, que todo de mucho sabor rural, aderezado con preciosas vistas, retratos de una hermosa primavera cromada de amarillo retama, encinas con sus candelas y las blancas flores de las jaras, al fondo, en la represa, el agua, y más allá, una veta de dehesa parda, sobre ella, el cielo, no azul que amenazaba lluvia, y ese aire fresco cargado de aromas a mil y una flores. Ya en el pabellón multiuso degustamos diferentes tortillas, sopas y revueltos de espárragos que, no es por la caminata, estaban exquisitos, regados con un ponche frío, bueno dos, el suave y el fuerte, esos si que supieron a gloria, amenizado por un grupo de tamborileros ¡Ah, se me pasaba, como siempre!, aparecí por allí, debido a que participo en el IX Rally Fotográfico, Valle del Alagón y entre los diferentes actos que se realizan, tengo que elegir tres de diferentes pueblos en los que estar, como requisito para validar las 36 fotos que he de presentar, hacer la marcha no es obligatorio, sólo dar fe de que he estado allí, haciendo una foto de control, que ya estáis pensando que si no, no hago la ruta. ¡Ná, darvus una carrendilla al campu, questá que dá gloria!

jmgd

viernes, 1 de abril de 2011

¡Una de barrera!

Es medio día, unos ya han sido parados por el guarda del paso a nivel, otros competimos con el tren por la carretera nacional que transcurre paralela a la vía,  en llegar antes, para verlo pasar tranqueante y que los niños desde el coche, agitando la mano, saluden a los pasajeros. El motero que nos sigue, justo al llegar a la cola de espera, adelanta a todos hasta ocupar un puesto envidiable, se baja de la moto, la apoya con el pedal y con ambos brazos cruzados sobre la barrera ve pasar vagón tras vagón, esbozando  una sonrisa al sentirse en mayor superioridad de visión que los demás. La policía de tráfico que en el otro lado de la vía espera paciente, en cuanto el ferroviario autoriza el paso, ordena  al orgulloso motero retirarse hacia el arcén, y con la pasividad imperiosa que les caracterizan proceden a ponerle la denuncia pertinente. ¡Oiga, se dirige a quien con libreta en mano la tramita, que yo solo he estado mirando, y no creo que eso sea denunciable! No le estamos denunciando, le responde el agente sin inmutarse, solo le estamos cobrando el sitio de barrera, a partir de un metro retirado de ella, ver pasar el tren,  es gratis.

jmgd

lunes, 28 de marzo de 2011

La caza

Apostado

Noche de luna
entre olivos
acechan.

Un disparo

¡Ay!...
¡Cómo me arde el pecho!
¡Cómo me arde madre!

Verificación

-Satisfacción
¡Hecho!

-Pregunta
¿Quién es?

-Decepción
¡Nadie!


En el duelo

-Reflexión
¡Le confundieron
con alguien!

-Resignación
¡Fue su sino!

Iglesia

-Bendición
Dios lo ha querido
¡Bendito sea!

Entierro

-Dolor
Plañir de madre.

Epílogo

-Justicia
¡Esta noche
volvemos!


jmgd

domingo, 27 de marzo de 2011

ninis

Cita-pensamiento sobre, concluyo, la apatía del profesorado.-

«Los lunes son mi día más pesado: tengo tres horas seguidas de clase, doy tres materias que no me gustan a tres grupos que no me interesan» (Jorge Ibargüengoitia, ‘Estas ruinas que ves’, RBA, pág. 65).

Así que: Ni estudio, ni me gusta, ni me interesa nada.
(…pero, nada de nada.)

jmgd

sábado, 26 de marzo de 2011

¡Cambian los tiempos!

El arenero
(cambian los tiempos…)

De mi niñez, entre los recuerdos están los tintineos de campanillas y las dos mulas en fila por las calles tirando del carro cargado de arena. La foto fija, una barca en la cabecera del vado del puente, pongo barca pero era una plataforma plana sostenida con bidones; mientras los ociosos niños del campamento gitano, desnudos, jugaban a no se qué en la pesquera, sobre ella el dragador arenero hacía montones que sacaba del lecho del río con una pala dragadora mangada de una larga vara y los transportaba hasta la orilla; en donde de vuelta, siempre andando, el carretero con los animales para la carga les colocaba tan magistralmente que era un arte con el que me quedaba enmimismado. Admiré siempre a aquel hombre cómo maniobraba y pasaba por esas callejuelas, siempre temía que se llevara alguna esquina por delante. Anteriormente le conocí de arriero transportando el material a lomos de una recua de caballerías en serones de goma negros.
Otro día después, oí el estruendoso petardear de un motor de dos tiempos era una ratona cargada de arena; atrás, bregando, intentando doblar en la esquina, casi de puntillas, retorcido, ladeado, sin apenas tocar el asiento, aferrado al volante…el arenero

jmgd

¡Amores!

De la romería vengo,
lerelerele, lerelerele, lereleré.
De la romería vengo,
lerelerele, lereleré
Tiene los ojos verdes,
el pelo negro, lereleré,
lerelerele, lerelerele, lereleré…


jmgd

viernes, 25 de marzo de 2011

Existencia

Efímera por la vida,
mariposa multicolor.
Calvario en tu alfiler, dolor,
luz, tras cristal exhibida.

jmgd

sábado, 19 de marzo de 2011

domingo, 13 de marzo de 2011

¡Fue!

Acabo de encontrar..., buscaba en mi cuaderno de dibujo, un esbozo de tu retrato, ya casi ni te recordaba... ¡fue hace tanto!

jmgd

sábado, 12 de marzo de 2011

Transfeminismo

¡Me  gusta la pera, me gusta la manzana, me meto en la cama con quien me da la gana! Una gran marea de mujeres recorre y eslogan a ritmo de canciones, llenas de colorido,  las avenidas, calles y plazas. ¡Libertad! ¡Igualdad! ¡No al patriarcado! ¡No al capitalismo!... ¡No queremos ser objeto, somos sujeto!. ¡El género nos lo da la ciencia el día que nacemos!. Aseveran en la interlocución. Tú hombre, tú mujer, según los genitales, entrando en el juego del patriarcado y el capitalismo, ¿por qué? ¡queremos ir más allá! ¡menudo invento del capitalismo, para someternos al estatus de sus cánones!, la lucha por la igualdad de género nos forzó a crear distintas modalidades de feminismos y digo bien, feminismos, en plural, porque existen muchas maneras de entenderlo…, feminismo de igualdad, de derechos, contra el acoso sexual, de violencia machista, lésbico…, nuestra lucha está por la igualdad y la libertad, ¡no queremos ser sujetos pasivos!. Así, una interlocución más otra. ¡Somos seres!, ¡si nos desprendemos de estos estereotipos, del vestido, de todo los establecido, ¿qué nos queda?, un ser en igualdad de condiciones, ya no existe el hombre, mujer…el macho, hembra, por eso vamos más allá de la concepción de feminismo, ¿ con qué nos quedamos?, con la igualdad, sin género, solo el ser, el ente, por ello, a esto lo llamamos transfeminismo. Todo, di por entendido, desde la óptica de la mujer y algunos hombres, y sus luchas, porque, me pregunto, ¿está dispuesto el hombre y algunas mujeres al transmachismo?...¿o tal vez no fui capaz de asimilar el concepto por mi condición de género?.

jmgd

viernes, 11 de marzo de 2011

Desarraigo

-¡Dame un beso, mi niño!, yo ya estaba subido encima del mulo "chato", ¡ten cuidado no te caigas!
-¡Si no me caigo, que estoy montao escarracachao, metío entri la carga y bien agarrao a la albarda, mama!
-¿Adónde vas “mateo”?
-Pal Rincón con mi agüelo a comel sandias y melonis.
-¡Si tú no sabes por dónde se va!
-Lo sabi mi agüelo y el mulu, que han ío más vecis por la d’hesa de membrillaris p’abajo.
Entre besos y llantos de despedida, no comprendía porque lloraban, emprendimos la marcha.
-Iremos por el cordel y a mediodía, a la hora de comer, llegaremos a Casablanca. -Dijeron
-¡Qué miedo me dan a mí las vacas moruchas con esos cuernos tan largos, si alguna se salta la pared!
-Mira quién lo va a decir, la que antes de amanecer salía a vender, sola, por los pueblos el pan de estraperlo.
-Pues, una vez que se me quedó mirando un toro bravo negro, si pasé miedo.
Y así fue, al mediodía entrabamos por el portón de la venta de Casablanca, lo recuerdo porque hablaron de un reloj, al que solo se le daba cuerda una vez a la semana, algo impensable por entonces, que marcaba la una.
-¡Vamos, baja hijo!
Cuál sería mi sorpresa, no me mantenía de pié. 
-¡Agüelo no puedo andá!
-Te dije que vinieras andando un rato, que se te iban a entumir las piernas al traerlas colgando ¡anda ven que te dé un masaje!, y ponte a andar poco a poco para que corra la sangre ¡Buenos días! ¿de dónde son los amigos?
Varias familias llenaban el recinto.
-De Martinebrón y estos de Arrofranco, venimos juntos desde que cruzaron el río Grande, ¿y ustedes, de Granadilla?
-Sí, ¿supongo que vamos al mismo sitio?
-Al Rincón, ¡ya ve usted, con toda la casa acuesta!, lo hemos tenido que abandonar todo y para ahí vamos a la aventura.
-¡Cómo todo el mundo! ¡Es una pena, con los sudores que nos ha costado hacer casa! Y ahora, para esto. A destripar terrones y quitar piedras de las parcelas, que unas buenas pocas hay.
-¿Qué pecado habremos cometido? Dios lo ha querido ¡Bendito sea!
-No metas a dios ni a diosa en esto, que si existiera no consentiría estos atropellos.
Retomamos el camino todos juntos. Aquello era una verdadera caravana, bestias cargadas, abuelos, padres, hijos. Yo, ya más distraído, pues, como decía mi abuelo, ¡vaya "catarbá" de muchachos que tienen estos hurdanos!, jugando con los demás niños.
-Con lo que ha llovido, ¡lo malo va a ser pasar el río, creo que baja crecido!, y luego en El Rincón no habrá más que barro, no se podrá ni andar, son tierras muy magras y malas, las de vegas siguen en manos de los ricos ¡cómo siempre!
-¡Agüelo, yo no tengo mieo a pasal el río encima del chato!
-Agárrate bien fuerte hijo, que lo mismo el mulo no hace pié y se echa a nado.
Aquello fue una odisea, menos mal que los animales estaban acostumbrado a cruzar los ríos cargados.
Creo que no era muy tarde cuando llegamos a los barracones donde les habían ubicado, mientras edificaban el poblado, una estancia de 7,5 por 5 metros, constaban de una sala cocina-comedor de 7,5 por 2,5 y dos habitaciones de 3,75 por 2,5, con cartón fuerte de falso techo y tejado de cartón piedra. Ese mismo año con las lluvias se abombó y se llenó todo de goteras. En medio de una dehesa de encinas llena de chozos desparramados, algunas casas de adobe y almacenes, edificaciones anexas a la finca.
Agüelo, agüela otra vez no puedo andá y he venío andando un rato!
-Te preparo algo que cenes y a acostarte que vienes cansado.
-Dejad tranquilo al muchacho y venid a cenar con nosotros que ya le dije a mi mujer que llenara el puchero que a la hora que llegaseis no era para ponerse a cocinar.
-¡Anda, tanta molestia!
-¡Molestia ninguna, que para eso estamos!, hoy por ti, mañana por mí, ¡cómo no nos ayudemos entre nosotros aquí, abandonados de la mano de Dios como estamos, nadie va a venir a ayudarnos!
Ley hospitalaria, no escrita, del desarraigo.


jmgd

miércoles, 9 de marzo de 2011

Igualdad

Ayer, 8 de Marzo día de la mujer trabajadora, participé en un acto al efecto, después de leer el manifiesto final les propuse tomar un refresco, no pudieron quedarse, tenían que ir a preparar la cena.

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domingo, 6 de marzo de 2011

Donalguien

Malvestía de pana negra, pocas veces le vi con sombrero o boina mas bien con alguna gorra de propaganda, siempre descuidado y muy abandonado, el calzado de cuero deformado y roto, aprovechamiento de algún desuso, el cinturón una cuerda de esparto para sujetar ese pantalón de bragueta abierta, por donde la curiosidad de niño se asomaba, nunca se vio calzoncillo alguno, medio encorvado, en su mundo, ausente, juguete de casi todos y a la vez apreciado; dormía en cualquier cobertizo y se sustentaba de lo poco que recibía por estar de criado que no es lo mismo que asalariado, yo nunca supe de donde vino, tal vez de la raya, hablaban de que si tenía hijas con las que nunca quiso estar, en el bolsillo de su chaqueta no faltaba una botella de vino tinto.  A la memoria de Luis “el borracho” ( amigos de todos).


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domingo, 27 de febrero de 2011

Monotonía (c)

No érase una vez, en un país muy lejano, ni había un castillo, ni un príncipe, ni una princesa, ni nada, no era un jardín con gnomos, duendecillos, ni hadas, no era nada de nada, eras tú, en el cuarto de tu casa, con tus cosas, el peluche, sobre el nórdico, en la cabecera de la cama, la muñeca en la silla, la brujita colgada de la lámpara, el poster con tu ídolo y las fotos con tus amigas, sujetas con celofán en la pared, con el marcapáginas, sobre la mesilla de noche, junto a tu foto enmarcada, el último libro, los álbumes de recuerdos y tu diario, la minicadena y los cd’s, el escritorio con el ordenador y su cactus, el flexo, repleto el bote de lápices que decoraste, tus abalorios y cosas en las cajitas, el albornoz colgado tras la puerta, el cepillo con algunos de tus cabellos en el tocador, tus pinturas de maquillaje, el espejo donde te miras con sus lámparas, el armario lleno con nada que ponerte, no es un cuento de princesas, no es un cuento de hadas, solo es tu vida, monótona, sin nada de nada, la ventana que mira para afuera de la casa, con tus pensares y su alma, la primera mirada, la primera sonrisa, la primera caricia, el primer beso, el primer suspiro, la primera mentira por volver tarde a casa, entre tú ropita íntima, guardada, dentro de un sobre, una foto y su carta, esa sonrisa y ese brillo en la mirada, en el tocador el frasquito de colonia de un catorce de febrero, solo tu vida monótona y plácida, la rutina de todos los días en casa, la melodía del teléfono, el latir del corazón al oír la llamada, la angustia de no poder responder, el borrarla de la memoria para que no quede registrada, nada de nada, monotonía, y mientras tanto, pensativa, te depilas, te haces la manicura, te pintas las uñas, te maquillas, aplicas sombra a tus ojos, realzas tus pestañas, das color a tus labios, no sin antes haber tomado tu baño de sales y  cremas hidratante, indecisa, te pones guapa, -¿braguita?, con el pantalón, mejor tanga, ¿este vestido?, ¡no!, tal vez, la falda, ¿y el pantalón con la camiseta entallada?, ¡ufff!, este sujetador me hace marcas, ¡no me gusta cómo estoy maquillada!, ¿el pelo recogido o suelto?, si es con vestido, recogido, ¡no!, parezco mayor, ¡mejor suelto!, me pondré el pantalón y la blusa, así estoy mas juvenil y desenfadada, monotonía, - ¡ops!, ¡y ahora el calzado!, no tengo nada que vaya a juego, tal vez las botas de piel, ¡sí!, las botas, el vaquero, la blusa con motivos ocres y el pelo suelto, ¡mamma mía, estoy hecha un adefesio!, ¡así no salgo a la calle!, ¿y si me pongo los leggings?, ¡eso!, los leggings, la blusa larga y el cinturón ancho a juego con los botines de media caña, ¿pendientes?, estos, ¡mi broche!, el cordón de cuero para el cuello con mi nombre, las pulseras trenzadas a mano con dos signos del zodiaco, el mío y el de, ¡a ti te lo voy a decir!, el reloj, el anillo, ¡mi sello!, ¡me queda bien esta sombra de ojos!, ¡gracias espejito guapo!, ¡ay, el móvil, por dios, se me olvidaba!, haces una llamada perdida, le das un beso a mamá, vuelvo pronto, con tus gafas de sol de marca a modo de diadema sobre el pelo, a toda prisa, estilando el largo pañuelo, poniéndote la chaqueta  de polipiel, coges el repleto bolsón, contenedor de todo menos justo lo que necesitas, sales de la casa, ilusionada, es tu vida sin estar maquillada, con princesas, con príncipes, con duendecillos, con hadas, solo tus ilusiones, tus anhelos, nada de nada, ¡en fin!, la incertidumbre, sin más, así que, érase una vez, la monotonía del día a día, prenda mía.

jmgd

domingo, 20 de febrero de 2011

Dimensión

Dimensión. jmgd

Una noche, oscura y fría noche de invierno, siento como me abraso por dentro, y, oigo una voz que dice: yo ya voy, -veo a una viejecita-, yo ya voy a ver a mi hijo, ¡ay, cuánto tiempo! El día siguiente en el duelo, no sé de donde salen murmullos de voces rezando al unísono un padrenuestro; noto que un escalofrío recorre todos los cuerpos, inmóviles, con mirada de espanto; hay cuatro sombras en rededor del féretro, y la figura de un mozo que tiene cuatro agujero de impactos de bala se eleva y desaparece atravesando el techo;  todo se queda en un profundo silencio, nadie se atreve a volver a abrir el ataúd; yo sólo sé que cuando a hombros lo llevan, noto que flota, y ni siquiera el golpeteo de la paleta del albañil que tapia la tumba produce eco. Sin saber cómo, solo, en el cementerio,  voy a darle mi último adiós, y, escritas en el cemento fresco me espantan cuatro iniciales, ante los cristales de las otras tumbas, petrificado, sólo reflejo  cuatro rayos de luz en la noche, oscura y fría noche de invierno.


jmgd

sábado, 19 de febrero de 2011

El pañuelo

Camisita blanca, calzonas y chaqueta de pana, zapatos nuevos, maletita de cuadros, recién pelado - ¡Qué guapo!- , once añitos acuesta; así salí del pueblo en la empresa hacia el Instituto de la Ciudad.

Cuando acabe los estudios se va con los primos del Norte que, si además aprende a escribir a máquina, puede trabajar a la sombra.”

Madre, cerca de la pensión vive una familia del pueblo que conozco es esa mujer que está siempre tiritando!

"¡Temblando, le fusilaron un hijo, temblando de miedo! Es familia nuestra. ¡Tú cada vez que pases, pobrecita, hijo mío, dale un beso!"

No pasaba un solo día sin cumplir con su deseo.

"¡Mira, prenda! Cuida a mi madre un momento, voy a un recado, enseguida vuelvo, si babea le limpias con el moquero."

Sentadito en el suelo junto a su silla, la miré fijamente y pregunté:

-¿Quien le ha hecho a usted esto?

Dos lagrimitas le asomaron…

-¡Si me habían dicho que ya ni sentía, y que de tanto llorar se le habían quedado los ojos secos!

Aquella noche soñé.

Vi a la querida viejecita, me incliné para darle el beso, su mano temblorosa me cogió por la carita, la arrimó a su boca, sentí en la mejilla sus labios y en la manita izquierda me arrebujó el moquero.
 
Un pañuelo blanco envejecido, ya amarillento; lo extendí y tenía una mancha de sangre que figuraba una rosa en el centro. Y recé.

La angustia pasó a ira y clamó:

-¡¡¡Venganza!!!

“¡Serás uno de ellos!”

Guardé el pañuelo en lo más profundo de mi alma.

Desperté empapado, envuelto en un sudor frío y el puño cerrado muy prieto.


jmgd

jueves, 17 de febrero de 2011

Oren-sano

doremifasollasi,silasolfamiredo
¡Ellllll afiladorrrrrrrrrrrrrr!
¡...y también tengo calcetines!

miércoles, 16 de febrero de 2011

Innovación

Centro Internacional de Innovación Deportiva en el Medio Natural.
El anillo.
 Granadilla.(CC)

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martes, 15 de febrero de 2011

Aires



Tiene la fea y mala costumbre de no escuchar ni hablar a nadie. ¿El sordomudo? ¡No, que va, el soplado?

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lunes, 14 de febrero de 2011

domingo, 13 de febrero de 2011

viernes, 11 de febrero de 2011

Rol


Un hurdano hurdano, de las mismitas Hurdes, que, por estar empleado en los retenes de los bomberos, tiene nómina y cobra mediante transferencia bancaria, por lo que al tenerla domiciliada le ha regalado la entidad financiera una cámara digital automática de grabar vídeos y hacer fotos, vivaracho él, la maneja que es una maravilla.
Un día cualquiera de esos de estar en paro, muy arreglado va a la capital con cámara en mano, y, aquí hago una foto, allí grabo; llega a las inmediaciones de un colegio y ve a los niños que en la hora del recreo están jugando, les graba, les hace fotos, en estos menesteres está, cuando un policía municipal le echa el alto, le detiene y le retiene hasta que llega el coche patrulla policial, le llevan a comisaría, le interrogan, eliminan las fotos de los niños y tras un aviso imperativo de que está prohibido y penado fotografiar niños  le devuelven su cámara y le dejan en libertad.
Sentado en la plaza de la alquería en compañía de casi la mayoría de los convecinos, les cuenta sus aventuras y desventuras entre chascarrillos y risas, como consecuencia de todo ello, avisándoles en propiedad, concluye: “Los de la capital no quieren que se les hagan fotos a los niños porque creen que se les roba el alma”


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domingo, 6 de febrero de 2011

Bucles

Viaja mi mente donde no alcanza mi vista.
Alcanza mi vista donde no llega mi mano.
Llega mi mano donde no estás tú.
Y, estás tú donde viaja mi mente.

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sábado, 5 de febrero de 2011

Bucle

Viaja mi mente donde no alcanza mi vista.
Alcanza mi vista donde no llega mi mano.
Llega mi mano donde no está mi vida.
Está mi vida donde no viaja mi mente.
¿Si la amo? ¡Si supieras, ilusión, cuanto la amo!

jmgd

jueves, 3 de febrero de 2011

La calle



En ese deambular, sonámbulo, viendo escaparates,  por entretenerme en algo, mientras mi mujer disfruta dentro de la tienda de ropa, se me acerca una chica muy conocida e intercambiamos unas palabras.
 ¿No es esa la hija de nuestro conocido? Me dice mi mujer en el intervalo de tienda a tienda.
 Sí.
 ¿Qué te ha dicho?
Nada.
Algo te diría, ¿nó?
Nada de importancia.
¡Pues vaya un secretismo!
¡Joder! Que si le echaba un polvo.
¡Madre!
Apaga la exclamación el ensordecedor retumbar de los bafles de un coche, al pasar, emitiendo una rumba, heroína.


jmgd

lunes, 31 de enero de 2011

domingo, 30 de enero de 2011

Inspección



Mire usted, para que no diga que los tengo metidos en un almacén como quiera, ve, con luz eléctrica, aquí está el comedor con la televisión, el tresillo y las sillas, tres habitaciones con dos camas dos de ellas y una de matrimonio, una despensa y la cocina con una buena chimenea, nevera y cocina de butano, y leña la que quieran, ¡ya quisiera haber tenido algo así yo cuando estuve en el extranjero.
Está todo bien, pero falta el cuarto de baño.
¡Me cagüen la ostia! Esta casa la hizo mi padre, aquí he nacío yo, aquí han nacío mis hijos, y hemos estáo viviendo tós, y viene diciendo que le falta el cuarto de baño, ¡venga usté p’acá, venga usté p’acá!, ¡mire, ve usté tóa esa plantación, ahí pueden cagar y mear tó lo que quieran, mejor cuarto de baño que ese no van a encontrar, y ecológico!¡que falta el cuarto de baño!¡cagüendió, a tomar por culo de aquí, y si tiene usté güevos me denuncia! ¡que falta el cuarto de baño!
No se ponga usted así.
¿Pero cómo quiere que me ponga?¡la madre que me parió, me mato por cumplir con tós los requisitos, están mejor que he estáo yo tóa la vía y me salta con que falta el cuarto de baño! ¿cómo quiere que me ponga? ¡mañana me pongo a hacerlo, mañana!¡si es que no se puede ser bueno! Usté haga lo que quiera, que yo tengo que hacer. ¡Vaya un desayuno, que falta el cuarto de baño!


jmgd



Recesión


Tiene un puesto ambulante, vende, así, como figurinas de madera, y, cosinas echas de cordones y de piel; digo: ¡anda hijo, pues, como tengas que comer  de eso! Dice que tó lo hace él a mano. Estaba un día amojicáo en el bordillo, ¡con unas greñas!, fumando de liáo, como antes,  con librito, creía yo, que eso ya no se usaba, ¡tenía unas pintas!, y, ¡que peste echaba el joío!,  yo bien creo que no era tabaco, aquello olía como a yerbajos, digo: ¡este, como no tiene perras, cualquier cosa se fuma!; aluego, tenía un color así, no sé, como renegrío descolorío, a mí no me ha gustáo ná; le cogí un monedero chiquinino, porque no dijera, y le mandé recuerdos pa su madre, ¡no sé de qué le ha servío sacar una carrera, pa andar p´ahí como un pordiosero!. ¡Ay, si mi hermano levantara la cabeza! 


jmgd


viernes, 28 de enero de 2011

San Juan



don din, din don, dan,
son de campana;
son sin, sin son,   san,
don de catedral.

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miércoles, 26 de enero de 2011

martes, 25 de enero de 2011

Estricto para las mujeres

¡Mira!, me dijo, mi madre, por no ponerte otra que esto sirve para cualquiera, nunca se quitó el luto desde que tengo uso de conciencia, primero sus abuelos, luego mi hermano que murió de meningitis, después su madre, y me comentó que cuando conoció a mi padre estaba de luto, por un hermano que le mataron en la guerra; los de entonces eran de leyenda, de dos, cuatro y hasta siete años, depende de quien muriera, así que con algo de desgracia, que por aquel entonces no faltaba, el luto para la vida eterna, ¡no había más que miseria!, pero lo peor de todo fue, que hasta el alma se la teñían de negro.


jmgd

domingo, 23 de enero de 2011

La mi nietina


I

¡Paeci mentira,
que una cosina tan chiquinina
me jhaga sentil ganas de lloral de gozu!

¡Paeci mentira,
que una cosina tan chiquinina
me jhaga sentíl  ganas de comel-la a besus!

¡Paeci mentira,
 que una cosina tan chiquinina …!

¡Paeci mentira!

¡Si es que ella es la mi nietina!
¡Y yo soy el su agüelu!


II

¡Mírala! ¡jhaci pucherus!
Trai que limpie la babina
¡Qué guapina está pataleandu!
¡Mírala, mírala!
¿No has visto lo que ha jhechu?
¡Cómu se despereza!
¡Paeci qu’estira lo bracinus pa que la coja!
¡Paeci qu’entiendi lo que se le ici!
¡No ves cómu se está riendu!

¡La madri que la parió!
¡Si ni con lo s’hijus…!

¡Ay!...¡Lo bobu que nos golvemus!

¿Qué será esu que te dan lo nietus?
Que paeci que tienis un no se qué,
que no te cabi en el pechu…

¡Ay! ¡Si yo supiera escribíl,
pa contál
 lo que ahora mesmu estoy sintiendu!


III

¿A quien se paeci?
Unus, dicin, que a ellus,
otrus, que a los nuestrus
Se paezca a quien se paezca,
no hay una cosina mas bonita
en la tierra.
Y si no fuera pecao,
 ni en los cielus.

jmgd.