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jueves, 28 de abril de 2011

6º sentido. La niña


Ella, como todas las tardes, desde la ventana le ve llegar, la niña juega, salta con impaciencia unos pasos por delante de él, tiene un sobre con un lazo rosa en la mano, está muy contenta, es su cumpleaños, y, su papá le prometió que cuando cumpliera los seis añitos, como regalo podía entrar en la visita con él, porque ya sería mayor.
La habitación está en penumbra, no hay nadie en la cama, con delicadeza él da unos golpecitos en la puerta del baño, se abre. ¡Es…! Exclama la niña sorprendida, pero un ruego cariñoso de la mujer hace que no termine la frase.
Aún sorprendida, con timidez y anhelo, la niña, le da el sobre, ella le felicita su día, la abraza, le da una cajita y le susurra algo, unido a un sí, al oido.
Deseaba verte, comenta él, está muy ilusionada, hizo ese regalo para ti.
Las dos sonríen en complicidad.
Él no entiende nada, ¿Pero...?, pregunta.
¡Es un secreto, papá!
¿Secreto?
¡Sí, papá, nuestro secreto!
Esta noche, como todas las noches desde la siguiente a aquella tarde del parque, la niña sueña y en su sueño juega, y, como en todos sus sueños la abraza una señora, que tantas veces contó a su papá y que esta tarde le ha regalado una pulsera y respondió sí al contenido de su sobre de: Te quiero mucho ¿quieres ser mi otra mamá?

jmgd

sábado, 16 de abril de 2011

6º sentido. Él

La mano le suda cogida con la suya, él la mira fijamente, ella tiene la mirada perdida hacia el infinito, pasa todas las horas de visita de todos los días junto a ella, de vez en cuando le acaricia el rostro, le seca el sudor y le da un beso. Desde el shock de aquella tarde en el parque está ingresada, parece no recuperarse, él la cuida lo mejor que sabe y puede, alguna que otra vez se le nubla la visión empañada por unas lágrimas, sólo le tiene a él, los hijos nunca llegaron y los desearon con todo el amor del mundo, la resignación ante lo imposible no pudo con ellos y se convirtió en obsesión. La enfermera le avisa del fin de la visita, con un beso en la frente y una caricia, se despide: ¡hasta mañana cariño!
En  el silencio de la soledad ella se levanta de la cama, tiene calculado el tiempo, y, con lágrimas en los ojos tras los cristales de la cortinada ventana, todos los días, le ve alejarse agarrado de la mano de una, cada vez más preciosa, niña.

jmgd

sábado, 9 de abril de 2011

6º sentido. Ella

Ella utiliza sus estrategias de mujer, no dice nada, pero, observa y vigila todos y cada uno de sus movimientos y ademanes; él cada vez vuelve a casa más tarde, y, en tiempo y forma mas irregular; cree percibir murmullos cuando pasa y silencios al llegar; amigas no tiene o no quiere tener, tal vez por miedo a compartir sus temores, su intimidad; ahora, en su silencio, cuando llega le recibe con besos, según las circunstancias, en la mejilla, inspirando con delicadeza para intentar percibir la fragancia de algún perfume extraño, diferente, el miedo a lo desconocido le invade y unos sudores inoportunos traicionan su aparente frialdad, pero nunca encontró nada anormal y se siente culpable de su actitud, ¿o quizá su subconsciente le engaña?, piensa, ni un cabello, ni un aroma, ni indicio de nada, sólo esa irregularidad en volver a casa; tampoco el trabajo es, como el de otros, de horarios fijos; le nota distante, ¿o es que siempre ha sido así y ahora ella está más sensible?. Todas son dudas, y preguntas a sí misma sin respuestas.
Se paró el tiempo, se desvanecieron los colores, dejaron de oírse los ruidos del parque, todo comenzó a darle vueltas de vértigo, no volvió a sentir nada, únicamente la imagen y el eco de la voz de una niña que suelta la mano de su madre, se dirige corriendo hacia ellos con los brazos abiertos, y llena de alegría e ilusionada exclama: ¡Papá, papá!

jmgd

domingo, 3 de abril de 2011

Primavera en la dehesa.

Primavera en la dehesa. jmgd

Hoy, día 2, he participado, perdón, ¡que manía tengo de comenzar pasado de fecha! Ayer día 1 de abril de 2011, comenzó el programa de actos de Primavera en la Dehesa del Valle del Alagón, terminarán el próximo 2 de mayo. Decía que he estado en Valdeobispo, en la III Jornada del Espárrago Triguero, participando en la marcha senderista “Callejas de Valdeobispo”. Ellos y ellas, los del pueblo, se saben todos los nombres no solo de las callejas, si no también de los cercados y cortinales, a mí no me los preguntéis que no recuerdo ni uno, y mira que en los pueblos se ponen motes como el “tío virulé”, que con un ojo mira de frente y con el otro para las tres, ¡ni con esas!  Ha sido un día provechoso en cuanto a aires nuevos y emociones, puesto que esa fue parte de la ruta que de muy niño recorrí camino de los llanos de “el Rincón”, parece mentira pero en el tramo del cordel he recordado un par de puntos geográficos, y los cháncales que los barreneros trabajaban, pero recuerdos de niñez aparte, hay algo que aún me ha emocionado más, unos cuantos jóvenes, utilizando, porque quieren, palabras de nuestro habla que cuelgan en las paginas de internet, y, poco a poco están elaborando un diccionario, entre ellas “esconderichi” (escondite), “cantear” (dar la vuelta), enreaor (de enredar, no estar quieto), quadacé (que he de hacer), y algunas más; han sido doce kilómetros por callejas con paredes de piedra granítica, con regatos de agua que había que cruzar saltando de piedra en piedra, y algunos manantíos en las mismas callejas, tramos empinados, de poner a prueba las piernas, que se han habilitado para ampliar la ruta, estaban intransitables de plantas invasoras; ¡uy! decía un señor mayor, antes las cabras no dejaban entallecer ni salir una fruncia de yerba, y no solo las cabras, nosotros mismo, no he comido yo acerones, espárragos, hinojos, pamplinas... bueno toa la clase de yerba, ¡que no había!, marcaba la exclamación frotando las yemas de los dedos índice y medio con la del pulgar, y se agarraba uno a comer lo que se pillara, me recuerdo, siguió explicando, que íbamos a comprar pan y te preguntaba la panadera ¿traes perras?, ¡no!, pues prenda dile a tu madre que ya no hay. En fin, que todo de mucho sabor rural, aderezado con preciosas vistas, retratos de una hermosa primavera cromada de amarillo retama, encinas con sus candelas y las blancas flores de las jaras, al fondo, en la represa, el agua, y más allá, una veta de dehesa parda, sobre ella, el cielo, no azul que amenazaba lluvia, y ese aire fresco cargado de aromas a mil y una flores. Ya en el pabellón multiuso degustamos diferentes tortillas, sopas y revueltos de espárragos que, no es por la caminata, estaban exquisitos, regados con un ponche frío, bueno dos, el suave y el fuerte, esos si que supieron a gloria, amenizado por un grupo de tamborileros ¡Ah, se me pasaba, como siempre!, aparecí por allí, debido a que participo en el IX Rally Fotográfico, Valle del Alagón y entre los diferentes actos que se realizan, tengo que elegir tres de diferentes pueblos en los que estar, como requisito para validar las 36 fotos que he de presentar, hacer la marcha no es obligatorio, sólo dar fe de que he estado allí, haciendo una foto de control, que ya estáis pensando que si no, no hago la ruta. ¡Ná, darvus una carrendilla al campu, questá que dá gloria!

jmgd

viernes, 1 de abril de 2011

¡Una de barrera!

Es medio día, unos ya han sido parados por el guarda del paso a nivel, otros competimos con el tren por la carretera nacional que transcurre paralela a la vía,  en llegar antes, para verlo pasar tranqueante y que los niños desde el coche, agitando la mano, saluden a los pasajeros. El motero que nos sigue, justo al llegar a la cola de espera, adelanta a todos hasta ocupar un puesto envidiable, se baja de la moto, la apoya con el pedal y con ambos brazos cruzados sobre la barrera ve pasar vagón tras vagón, esbozando  una sonrisa al sentirse en mayor superioridad de visión que los demás. La policía de tráfico que en el otro lado de la vía espera paciente, en cuanto el ferroviario autoriza el paso, ordena  al orgulloso motero retirarse hacia el arcén, y con la pasividad imperiosa que les caracterizan proceden a ponerle la denuncia pertinente. ¡Oiga, se dirige a quien con libreta en mano la tramita, que yo solo he estado mirando, y no creo que eso sea denunciable! No le estamos denunciando, le responde el agente sin inmutarse, solo le estamos cobrando el sitio de barrera, a partir de un metro retirado de ella, ver pasar el tren,  es gratis.

jmgd