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jueves, 30 de junio de 2011

La Jornada. Casi mediodía.

Es casi mediodía en la heredad, la casona ha despertado, en un ir de acá para allá los niños, aún con pijama, no paran, de un lado para otro jugueteando. ¡Mamá, mira este! ¡Si yo no estoy haciendo nada! Ella, la señora, de tez clara y cuidada, ojos verdes y pelo alisado, brillante, negro, con porte elegante, de mirar limpio, sonrisa amplia y amable, intenta poner orden en el caos. A ducharte, por favor, deja ya la vídeo consola, a desayunar, que hemos de salir temprano, no cojamos caravana; no se nos olvide llamar a los abuelos; papá está dejando todo a punto, en cuanto termine salimos. Él, el señor, moruno, siempre engominado, de mediana estatura, bien cuidado, de porte forzado, que difícilmente mira a los ojos, un poco pedante, pero en el fondo de muy buen corazón, según él, está por el garaje poniendo a punto su reluciente y potente todoterreno; ya ha desayunado, que presume de levantarse temprano, ha atendido el correo, despachado con los proveedores y acreedores, todo, on line, desde su confortable despacho de maderas nobles, a una temperatura de, sólo, 20º C, por eso de cuidar y ser respetuoso con el medio ambiente; sólo le queda cumplir con sus criados y sirvientes, cosa que se dispone a hacer. Como buen hombre, llano y acogedor, celoso del cuidado de lo suyo, va personalmente a hacer entrega de unos obsequios, protegido por gorro de pelo de visón, bufanda de lana pesada, confortable pelliza de piel, guantes de cuero y botas de doble forro; después de pasar por su casa de guarda, se dirige a sus establos, donde encuentra al criado atendiendo el ganado. Resopló la vaca. –Buenos días. Mire, le comenta al mozo, mientras con el puntero tactea en su móvil última generación,  hoy no salga mucho por el campo, si el ganado está atendido, él sólo buscará refugio en los cobertizos; lo atiende un poco antes esta tarde, y luego, sólo, está pendiente por si surge algún incidente, aquí le pongo este pequeño detalle.-Sí, señor, le responde. Cuando le ve alejarse, la ternerita sale recelosa, que buscó el amparo de la madre. 

jmgd

sábado, 25 de junio de 2011

Coplismo


Ventanas abiertas de par en par; “con la cara lavada y recién peiná…”, copla que emite la radio; ella tarareando mientras hace los oficios, “¡yo debí serrano cortarme las venas!...”, en las relucientes rejas pintadas de negro el verde de los geranios con flores multicolores, “…¿no te da pena dolores, no te da pena de mí?”, gotas de agua como rocío sobre las hojas de las recién regadas macetas,…“dame limosna de amores, dámela tú mi dolores”, entra, sale “…dámela por caridad”, sale, entra; trajina; airea, ventila; ventila, airea; barre; sigue la emisora con la copla, “…sé que mentí cuando hablaba de nuestra próxima boda”; ha hecho las camas, “…porque su vida se apaga en la quietud de la alcoba”; con agua clara, y perfumado amoniaco, friega; huele el aromático café portugués; y; “… si a tu puerta llama una paloma, refrescando el portal, trátala con cariño que es mi persona”. ¡Mama!; ¡No pises que está mojáo!; ¿Has puesto la lavadora?

jmgd

jueves, 23 de junio de 2011

La jornada. El almmuerzo.

Los perros dejan de olisquear y tirar de la placenta que está sobre la estercolera, le siguen y se acurrucan en la entrada de la casa, tiene las manos heladas, pone la lechera y el cubo con la carne encima de la mesa y se sienta junto a la lumbre, la madre, aún descuidada, le tiene preparado el almuerzo. ¿La morucha?  Sí, padre. Ha salido medio limusina. Es un anciano, alto y seco, encorvado por los años, viste un poco abandonado y lleva sombrero viejo de paño negro, coge la carne del cubo, la trocea, la mete en una cacerola de porcelana y le pone la tapadera Tú, a coger ratones. Le dice a la gata, que, ronroneando, se lomea en la pierna del mozo. De vuelta a los quehaceres, seguido por los perros, pasa a entregar el cubo. ¡Espera¡ Toma el perol y llévate esa caja, es para vosotros, le dice la mujer, nosotros esta noche nos vamos donde la hija, vendrá este pasado mañana, y los señores en cuanto se levanten y se avíen parten para Madrid. El panadero, al cruzarse, bajando un poco la ventanilla del furgón, le increpa ¿adonde vas? ¡que hace un frío que pela! ¡y búscate una mulata! Él levanta la mano y sigue con la cabeza agachada, para que la visera de la gorra le proteja. La ternera, ignorante del temporal, al calor del establo, quiere retozar y resbala alguna vez que otra quedando espatarrada; la madre, rumiando, la mira pacientemente.

jmgd

jueves, 16 de junio de 2011

La Jornada. Amanece.

De una chimenea, en la apalaciada casona del altozano, sale humo que, fustigado por el viento, desaparece casi al instante, atiende la caldera, con buena leña de encina, un hombre, fornido, de mediana edad, a quien las gafas dan aire de ilustrado; la mujer, rubia, de más o menos su estatura, complexión y edad, su apariencia da la imagen de ser firme y de carácter,  se mueve afaenada  de un lado para otro, en la cocina de la casa adjunta; prepara el desayuno; sobre la encimera tiene unos taper’s que rellena con croquetas y otras viandas. Él, de vuelta, restriega las manos para aliviar el frío y las lava con el agua caliente del grifo del fregadero, sacudiéndolas, las seca junto al fuego, atiza la lumbre, se sienta a la mesa y desayuna; descuelga de un clavo del artesonado de la cocina el desollado y frío cordero, lo cuartea, una de las partes traseras la pone en un cubo y la tapa con un trapo, lo demás lo despieza, lo coloca en un barreño de plástico, que cubre cuidadosamente con un paño; sale a recebar el hogar de la caldera, lleva el cubo, emite un silbido que,  con la ventiscas, apenas se oye; se abriga, se cala la gorra vaquera y va a los establos; Aquí te dejo esto, le dice al mozo, que a la vez le responde: Se lleve esa perola. La ternerita ya está de pie chupeteando, dando con el hocico empujones en la ubre de la madre, para que fluya con ímpetu. 

jmgd

jueves, 9 de junio de 2011

La Jornada. Antes de amanecer

Ulula el viento, el postigo de una ventana golpea  arrítmicamente, el quejido acompasado de la antena de la televisión y el chocar de las finas gotas de agua en los cristales aperezan el levantarse. Huele a café recién hecho; en la cocina, con bata un poco raída y zapatillas de tela, ausente, la mujer, sin asearse, prepara el desayuno ¡Buenos días! ¿Cómo ha descansado usted? Dice el hijo, mientras coge un cazo de  agua caliente para lavarse en la palangana. Cuando vuelve, ya tiene sobre la mesa el tazón de café con leche y el paquete de galletas. Desayuna, se protege con las botas katiuskas,  el gabardo, la gorra con orejeras y sale de la casa; jugueteando, le reciben los perros, a los que acaricia; sigue el aguanieve y el viento frío que corta en la cara; se dirige a los establos, echa de comer a los animales, primero a la mula, que, al terminar de atender a los demás, engancha a un pequeño carro que carga con unas pacas de heno; se va adentrando en la dehesa; con voz potente y firme llama a las vacas, despertando algún que otro pájaro que con vuelo perezoso, bajo y corto, huye a su paso; mientras en el resguardo de las encinas deshace los paquetes, le responden mugidos atrompetados, algún que otro becerro retoza, el ganado, de espaldas a la llovizna, con sus musculosas lenguas coge grandes bocado de heno, falta una, allá, hacia la pared de pizarra de la vaguada se dirige; lamiendo y dando calor con el vapor de sus soplos, aún con los pares colgando, al lado de la charca, está la madre cuidando de su cría. Le acaricia todo el lomo adelante, coge la ternerita, la sube al carro, y se dirige a los establos seguido de la vaca; entre tanto, los perros olisquean y lamen los tibios fluidos. Ya casi ha amanecido por completo


jmgd

domingo, 5 de junio de 2011

Adios.

¡Mama, mama!, ¡corre, mama,
sal afuera!
¡Mama, mama!, ¡mira, mama,
la flor negra!
¡Mama, mama!, ¡mama, mama!,
¡despierta, mama despierta!

jmgd

miércoles, 1 de junio de 2011

Señores y vasallos.

Referendum, Ex-11

Señores y vasallos, ese es el dilema que se plantea hoy en la idiosincrasia de lo que llamamos democracia parlamentaria, quedan atrás los tiempos de los sin tierra, los desheredados; con esfuerzo, tesón y trabajo, los marginados y oprimidos, salen de la miseria económica y cultural, se sitúan en puestos de responsabilidad, toman decisiones y ocupan puestos de responsabilidad en los altos cargos de gobierno de la sociedad, y, en cuanto se tuercen un poco las cosas, llamamos a referéndum a las bases, asumiendo con ello que debemos seguir siendo vasallos, en el que preguntamos si es mejor votar el tener amos que nos manden, o colaborar en el esfuerzo, tesón y trabajo en hacer una sociedad más democrática, justa y progresista. ¡SALUD!

jmgd