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lunes, 24 de diciembre de 2012

Contigo




Ven y cuéntame, ¡si quieres!,
practiquemos senderismo
por las rutas de tu mente.
Y si no, vaga conmigo,
que en las sendas a la muerte,
tras los amores perdidos,
en soledad e intemperie,
sufridos mis extremismos,
 tu luz ¡Ven, que  yo te cuente!

jmgd


domingo, 23 de diciembre de 2012

Querencia





Le abrí la puerta y se fue
¡Libre! gritó la paloma.
El por qué, eso no lo sé,
ha vuelto a la jaula sola.

jmgd

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Congruencia.-




-Margarita, ¿tú cómo te llamas?
-Yo me llamo Margarita.
-¿Y tú, Luis?
-Yo, yo me llamo Luis.
-¿Y usted, cómo se llama?
-Javier.
-¡Anda, cómo mi primo paco!
Y siguen su paseo cogidos de la mano, Margarita y Luis, por el corto sendero entre los setos en el pequeño jardín del psiquiátrico.
Prejuzgando la incongruencia de la respuesta, el enfermero sin dejar la sonrisa burlona les sigue un momento con la mirada, en un acto reflejo hace una muesca con los labios a la vez que ladea la cabeza y sigue hacia otros pacientes.
-¿Margarita?
-¡Qué, cariño!
-¡Sabes!, se llama como mi primo Francisco Javier.

jmgd

sábado, 20 de octubre de 2012

Violencia y género.


Es chiquinina, una cosina asina como jhecha de encargo. La tunanta es más lista que el hambre, ¿y viva?  parece una rejileta. El pelo encrespao y los ojos verdes  son de su padre, de la madre ha sacao la sangre ¡Pero  la probi... ¡, y con toas y con esas no hay quien le apague la  sonrisa de la cara. Yo bien creo, porque tiene ojeras, que tié que llorar de noche  cuando no la ve nadie ¡Y es que ha sío mu fuerte! ¡Dios nos ampare! Gracias que su tía, la soltera, la quiere con pasiones y la niña a ella, no es que no tenga donde agarrarse, que el cariño ha sío de siempre. Dentro de lo malo no nota tanto la falta de la madre ¿Qué se le pasaría por la cabeza a ese hombre? ¡Si no se había oío na nunca! Cuentan que ni por qué sí ni por qué no, se echó la escopeta a la cara y roando cayó la pobrecita mía escaleras abajo en la primera descarga ¿Por qué? ¡Sabe Dios! Una familia destrozá, la niña con su tía, él en la cárcel y ella, ella en gloria esté ¡Qué se le va a hacer! ¡Uy, qué tarde, de chachara y los oficios por un andar!, ¡la mujer cualquier día me mata!

jmgd

domingo, 2 de septiembre de 2012

Nacencia




En esa querencia por el andar escudriñando los montes y arroyos del municipio de mí (nuestro) pueblo, practicando el senderismo, hoy pueblo de todos, Granadilla; miles de sensaciones e historias entre recuerdos fantaseados vienen a la memoria, entre ellos: Allá a mediados del mes de Octubre del Año de Dios de 1959, niño yo, el jugar rodando sobre la hierba de una pradera mientras el criado, algún familiar cercano que por aquel entonces seguro que trabajaba por la comida y poco más ¡…y dando gracias!, rapaz él, cuidaba del rebaño de ovejas del abuelo, me hablaba de cigüeñas que traían los niños, y es que ya siendo mayor acalugué (caer en la cuenta) que estaba de parto mi madre, acá cerca buscaba entre las hierbas de la charca la zancuda algo que llevarse al largo y rojo pico, una rana o la culebrilla que yo había visto y que, convencido, sabía que se formaban de los pelos de la crin o cola de los caballos a las cuatro semanas de caer en el agua, en ello que encontré una de sus plumas, el “raban”, que así le decían, me habló que con ella se escribía sacándole  punta y untándola con tinta, yo ya iba a la escuela y eso lo había visto en los libros, tal vez en la representación de Cervantes escribiendo el Quijote, no faltaba tampoco el recuerdo del tintero en el agujero del pupitre y alguna que otra pluma rachada sobre la gavia hecha para su alojamiento, pero mi ilusión era tener una larga pluma blanca y negra con la que escribir, me dijo que ya encontraríamos otra y que con esa me haría un tubo para beber de los charcos, la limpió y cortó las dos puntas, e ilusionado con esas primeras experiencias succioné y absorbí el agua; se nos hizo tarde, no sé si alguien de la familia vino a recogerme  o como aparecí en casa, lo que sí sé es que la cigüeña, aquella que había visto en el prado y ahora estaba con las demás en la torre, había traído un niño, mi hermanito. Volviendo a la ruta. Desde los montes que bien se divisa la iglesia, veo que en la torre del campanario no hay cigüeñas ni nido en el armazón que en lo alto espera. ¡Granadilla, añoranza de las almas, emigró la nacencia!

jmgd

viernes, 22 de junio de 2012

Historias de por ahí: Pizarreño


Pizarreño.

La humilde casa con pequeño huerto y cuatro palmos de tierras aledañas en la vaguada pizarrosa de un arroyo fue su santuario. Los conceptos del bien y del mal lo simplificó a su ética de la supervivencia,  juntó una pequeña fortuna recién acabada la guerra civil  pidiendo de puerta en puerta y saqueando lo que estaba a su alcance, guardó los botines en escondrijos que sólo él supo. Dedicado en la posguerra al estraperlo conocía todos los recovecos de la serranía, lo días de niebla espesa o las noches oscuras y cerradas no tuvieron secretos para él. A su mujer no dijo más que lo justo y necesario, ella evitando responsabilidad alguna no quiso saberlo. Perseguido por la justicia, se defendía con uñas y dientes agudizando todo su ingenio, en cierta ocasión tuvo que esconderse debajo del colchón y acostar a los niños encima fingiendo estar enfermos para que la benemérita no diera con él, tras esa aventura, desapareció con su familia y no volvió; cabe la duda de si dejó algo escondido.
En la paupérrima zona, el pasado fin de semana, junto al tronco de un mísero lentisco que apenas pervive al abrigo de un peñasco, en la hondonada del arroyo cercano a la derruida casuca, una obsesa buscadora oyó la débil señal de su detector de metales, el fervor de la sangre le hizo latir con fuerzas el corazón, según se disculpó; la lancha de pizarra grande y pesada parecía estar caída de forma natural formando una oquedad sin  tocar el suelo, no quiso la emoción o tal vez la avaricia pedir ayuda,  a duras penas logró desplazarla lo justo para remover la tierra; no fue muy fuerte el cierre porque la ballesta había perdido bastante temple pero sí lo suficiente para disparar el resorte y los oxidados dientes del cepo clavársele en ambas muñecas, allí quedó presa hasta que oyeron los gemidos quienes la buscaban, costó desplazar del todo la lancha y abrir el cepo, y con urgencia trasladarla al hospital, a punto estuvo de perder ambas manos.
Sin que nadie sepa de mis lazos familiares, simplemente soy “el portugués” compañero de furtivos, he venido a vivir y ganarme la vida hace un tiempo a estas tierras, donde perdura la fama de Pizarreño; tengo del abuelo, no su apellido ni su físico, sí, su personalidad y un regalo que conservo desde pequeño, un cinturón de cuero no muy vistoso labrado con caracteres y dibujos de lugares en su parte interior; me enseñó todo lo que hay que saber para defenderme en la vida, es mi referente, siempre deambulé y estuve con él, la última vez  el pasado fin de semana, donde momificado en posición fetal dentro de un antiguo pellejo de cuero de los que se usaban para transportar el aceite, en otro de sus escondrijos reposa, de lapida una lancha ahuecada y como símbolo,  la técnica que siempre utilizó para guardar lo suyo, un cepo dentado camuflado sobre la tapadera de su nueva tumba.

jmgd


sábado, 5 de mayo de 2012

Amalgama



Paseo por la ribera del río, mientras en los riberos cercanos unos paisanos rebuscaban entre las esparragueras algún que otro turón tierno, por lo de hacer una tortilla, aunque estos no son silvestres, son asilvestrados de antiguas explotaciones, saliendo algunos de grosor suficiente para poder consumirlos aliñados, silba el viento y suena un ploff seco en el agua, algún pescador ha lanzado el sedal casi a la otra orilla del río. Cuentan que por estas tierras siempre ha habido actividad agrícola, ganadera y de pesca. Un poco más abajo y un poco más arriba sí sé de asentamientos, lo que no pude imaginar es que entre las piedras de la gravera hubiera restos de civilizaciones ya desaparecidas, o, mejor dicho, tal vez evolucionadas, porque la emigración en esta zona del valle no tiene mucha razón de ser, y aunque de invasiones e invadidos está llena la historia, la mayoría, nunca fueron de quitar para poner que eso de trabajar nunca gustó, si no más bien de explotar y vivir de rentas. Debió ser cantera pétrea  por los restos encontrados, aunque la gran mayoría de esta riqueza cultural estará formando la argamasa para el sostén y ensamblado del conglomerado de alguna carretera cercana, y en el peor de los casos triturada y hecha garbancillo para el mismo o similar fin. Cuentan leyendas de moros culturizando la vega, amaestrándola y haciendo producir riquezas antes no vistas, ¡Ay, los moros! Que tuvieron que salir huyendo y dejar enterrado sus tesoros, pero, ¿quién sabe dónde? Y cristianos avasallando con ganado la dehesa, esos sí que explotaron a base de látigo y más látigo, aún dura la artrosis de tanto esfuerzo en la memoria como si los genes lo trasmitieran de generación en generación, “el amo en casona/el rey en palacio/y el papa en roma”. La historia anterior a esa época,  los autóctonos de la zona, o no la aprendieron o se les borró de la retentiva, bueno, sí, un poco nublado entre los recuerdos hablan de vez en cuando de los romanos, pero eso sólo en cuanto a cualquier construcción, más bien puentes, bien hecha de granito, la cantería fuese de quien fuera lleva el sello romano y la pizarra de moros, y no hay más que hablar, el sol sale por saliente y se pone por poniente, ¿cómo lo hace? , ni lo sé ni falta que importa, eso  no da de comer que al fin y al cabo es de lo que se trata, ¡ah!, y el río siempre corre para abajo, menos un tramo en el que va apescolado para el saliente, pero al final, para abajo, por cierto el Tormes corre al revés, para arriba, lo dijo uno que fue a estudiar a Salamanca y volvió medio tonto que si la tierra es redonda y se mueve, que si el sol está quieto, pero al final en lo del río tenía razón que lo han visto los que fueron a la siega. No sé a cuento de qué comencé esta amalgama de pensamientos, y como ya ha terminado mi paseo no voy a desandar lo andado, así que lo dejo tal cual, y quede en eso de contar en lo pensado, para/por/y/o pensar en lo contado. ¡Salud!

jmgd 

sábado, 28 de abril de 2012

Llovizna


Llovizna.-
Cae un mea-mea, ha templado, gorriones bañándose en los charcos, lombrices fuera de la tierra, caracoles y babosas en la pared, el musgo esponjado con sus diminutas gotas de agua, el árbol gotea ¿Otoño? No, primavera, llevaba tiempo sin llover ¡Bienvenida sea!

jmgd

lunes, 9 de abril de 2012

Ruego (preprocesión)



¡No saqui usté El Cristu,
señol cura, qué da mucha pena
vel-li con esus goteronis
de suor ensangrantaos
chorreando por las sienis,
la cara toa manchá,
la mirá nublá y perdía,
la boca abierta y reseca,
en jhansias de muerti,
jhincaos en la madera
en metá de las manos
los clavus jhurrumientus,
con las chorrateras
tó el brazo p’abajo
de la sangri seca,
rebentao el costao
por aondi se le escapa la vida,
amangajao del peso,
doblás las piernas,
asujetao con un clavu
que le atraviesa los pies.
y bañao de sangri por do quiera!
¿Qué mal jhizu? ¿Por qué se empeña?
¡No saqui usté  El Cristu, señol cura,
 que naide lo vea de aquesta manera!

jmgd

viernes, 16 de marzo de 2012

De las amistades.

Sabio consejo de viejo:
Déjate de miramientos.
No trates con medios días,
habiendo días enteros.
Y aleja esas compañías.

jmgd

jueves, 8 de marzo de 2012

Verso suelto.


No, no llueve, la luna no tiene cerco.
Tic-tac, tic-tac, marca su ritmo el tiempo.
El agua que no llega,
y el agua sin llegar
¿Cuándo querrá llover?
…………………………………………….
¡Qué pena
se mojó
mi reloj
de arena!

jmgd

sábado, 3 de marzo de 2012

"trío"



¡No salgas sólo esta noche!
…………………………….
La luna ahora asoma,
rauda ahora se esconde
detrás de los nubarrones;
el silencio del cricreo
del grillo avisa,  ¡vete!;
la lechuza vuela bajo;
ulula quedo el viento,
¡vete, vete, vete, vete!
En un recodo del camino
lo encontraron herido,
acuchillado en el vientre.
……………………………..
Otra noche de plácido croar.
……………………………..
Ondula en las olas la luna,
relucen en el agua los peces,
se oye el uhular del búho,
cantan los grillos, insistentes;
le encontraron frío
colgado en el puente.
……………………………
Critican de que ella
el luto no lo siente.


 jmgd

lunes, 27 de febrero de 2012

¿Quién es quién?

¿Quién es, que así te mira? …
…¡No le he visto en mi vida!
No me consta haberte ofendido ni con el primero ni con el último de mis sueños.

jmgd

jueves, 23 de febrero de 2012

Davidianos



El Niño duerme.
Lo mira María.
Lo mira José.
………………….
Juan con Enmanuel.
Cuna en palo.
Chupes de trapo.
Sabor a miel.
…………………..
Vida y Muerte.
Los mira María.
Los mira Isabel.

jmgd

miércoles, 15 de febrero de 2012

Vivencias. "Una tarde..."

Vivencias.-

“UNA TARDE…”

En Granadilla.
A mitad de la calle Mediodía
Debió ser en verano. En la puerta jugando con un amiguito mío, tal vez al “guá”, con los bolindres. Media, cuarta, pié y guá; amochilao! 
Mi madre y las vecinas. Unas cosiendo, otras remendando.
Desde dentro de la casa, la radio emitiendo la novela. ¡Tal vez! “Simplemente María”
¡No lo zurzas! ¡No ves que te queda arrugado! A eso ponle un remiendo.
¡Si no tengo!
¡Toma! Aunque es de otro color para trabajar está bueno.
A mí a veces me hace llorar. -Decían-. ¡Qué bonita! ¡Cuánto sentimiento! Para mí que eso ha pasado de verdad. ¡Es como la vida misma!
La abuela haciendo ganchillo. ¡Pues mira un tapete ando haciendo! Que las nietas son muy chiquininas todavía para prepararle la colcha para el ajuar. ¡Y tú! ¡Pon más arte! ¡Qué esas no son formas de bordar! y no aprietes una veces menos y otras más que vas a tener que deshacer todo lo hecho..
Y unas risotadas ¡Qué si la fulana. Qué si la mengana. Qué tú me entiendes. Qué tú ya sabes. Qué si la han visto. Qué si era forastero! ¿Y el otro? ¡Habrase visto! Tan tranquilo ¡Cómo un muermo!........
… ¡Buenas tardes! ¿Qué hacen la comadres?
Buenas tardes. ¡Por aquí….. zurciendo!
Me llevo los muchachos. ¿Te vienes “Mateo”?
¿A óndi?
A dar agua a las caballerías al río.
¡Ten cuidado con los muchachos!
Yo montu en el caballo ¡En el caballo pelu vallo! ¡Hasta luegu mama! ¡Hasta luegu agüela! ¡Hasta luegu! A las bestias hay que silbarli pa que beban. ¿A que sí? ¡Fiiiu, fiiiu, uuuiu uuuiiiu!
Vamos a atarlos que me voy a dar un baño.
Mirando desde el puente: ¡Mira! ¡Mira como naa! ¡Y pasa el oju del puenti de un lao pa otro! ¡Cómu naa! ¡Mira y bucea! ¡Cuándu yo sea grandi me encoratu y me tiru, desdi el puenti, comu Ciprianu, y buceu, y salgu p’alli alantota del tó!
¡Venga! ¡Vamos!. Tú “Mateo” que eres más grande monta sólo en el caballo, y este renacuajo y yo en la mula. Pero ten cuidado no le arrees que sale a las cuatro.
¡Lo que me hacía falta que me dijera! 
¡Arri, arri caballo!
¡”Mateo”! ¡Para el caballo, qué no te alcanzo!
¡Mama! Dami la merendilla. He montáo yo sólo en el caballo y he venío a las cuatro hasta el castillu. Y Ciprianu s’ha estáo bañando corato. ¡Qué pistola más grande tieni!.
¡Qué risotadas!
¡Hombre, con que bañándonos! ¡Y con la pistola al aire! ¡Y ya con pelusa!
¡Pobre Cipriano! Risotadas van, risotadas vienen. ¡Tierra trágame!, ¡pobre muchacho!


Moraleja: ¡Quién con muchachos se junta, desnudo se queda!

jmgd

sábado, 7 de enero de 2012

miércoles, 4 de enero de 2012