RELEVO
He venido a ver
los chopos del río,
los que un día
citó el poeta,
deformadas tu
inicial y la mía,
y un muñón
cicatrizado, la fecha.
He vuelto a
sentir ese escalofrío
al recordar esta
alegre alameda,
ahora más oscura
y más sombría,
y una lágrima
resbaló la pena.
Luego, suena el
alegre griterío
de juventud feliz
por la ribera,
irrumpe la jovial
algarabía
y la tarde se
torna más risueña.
Todo pasó. Se oye
el rumor del río.
Un chopo tiene
gravada su corteza,
con una cifra que
data este día
y, en un corazón
flechado, dos letras.
jmgd