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jueves, 5 de enero de 2017

A la abuela



No peches nunca la puerta,
nunca la peches, decía
cuando entrada ya la noche
abandonaba la espera.
Siempre escudriñando el monte.
¡Aún se me sobrecogía
cada vez que ella oía
tiros en la serranía!


jmgd

sábado, 26 de diciembre de 2015

Nacimiento


Nunca supimos, porque nunca supiste, ni cuándo ni dónde, ni tan siquiera quien te parió, te dijeron que apareciste junto al portón del hospicio. En tu fe de bautismo se certifica una fecha que como tú bien nos decías, día arriba día abajo. Tu nombre Santo, tu apellido, y el mío que es el tuyo, Iglesias.  Hoy arremolinado de los tuyos, no cabemos en la alcoba, te apagas. Tienes esa ilusionada mirada que siempre tenías cuando nos mirabas. Quisiste irte con el traje, tu único traje. En tus manos apretada sobre el pecho una garabateada carta.
…y tu último suspiro: ¡Gracias, Madre!


jmgd 

sábado, 21 de noviembre de 2015

Tarde de resolana



Contaban de aquella ama parroquial que decía que no sabía dónde estaría la badila del brasero. Juraba y perjuraba que ella con el cura no se acostaba. Son cosas de alcahuetas cuando hablaban de dormir juntos por el frío y de que la jodienda no tiene enmienda, comadres que entre remiendo y ganchillo se regocijaban en la resolana pasando las monótonas soleadas tardes preludio del invierno. Mientras, el otoño anunciaba la Natividad, tiempo en que María divinamente concebida paría otro año más. Y repitiendo los mismos juramentos tarde tras tarde la inocente ama de llaves no comprendía por qué insistían. Lo que la sirvienta eclesial no sabía, es que, en un descuido, la atrevida y pícara vecina, tiempo atrás,  entró en la casa del clérigo y la badila guardaba bajo la almohada en la impecable cama de la alcoba de la barragana.


jmgd 

sábado, 10 de octubre de 2015

Normas plurales



A su pregunta: ¿No sé la terminación de las palabras?, le dije: eso es muy fácil, haz el plural; feliz acaba en z, su plural es felices; felicidad acaba en d, su plural es felicidades.
Desde entonces escribe Madril.


jmgd 

sábado, 26 de septiembre de 2015

Los pardos


No voy a negar que me entró un no sé qué, así de malestar, cuando leí un artículo escrito por un periodista de aquí que ejerce en el país de los yanquis en el que no se nos cataloga como raza blanca, ellos, los gringos, según cuenta, dicen que somos “the browns”, los marrones (con una amplia gama de tonos), ¡qué digo yo que ya hablan raro!, ¿¡“brown”!? ¡Allá ellos! Bueno a lo que íbamos, que no me sentó nada bien leer que yo no soy blanco y me quejé a mi gente, y mi gente me dijo: “Porque semos asina, semos pardos, del coló de la tierra, los nietos de los machos que otros días trunfaron en América” ¡Casi ná! Pues a saber: somos “brownes”. Como me dirían: Porque semos asina, semos pardos, todos, pardos de cojones.


jmgd 

viernes, 17 de julio de 2015

Filantropía


Nadie supo de qué murió
Creen que durante la autopsia,
triste el forense musitó:
¡Larvario de mariposas!


jmgd 

lunes, 1 de junio de 2015

Ensoñación



¡Ay ilusión, que la entretienes!
-¿Me quiere?, ¿…o no me quiere?
Sobre el halda de su falda
florecillas  amarilla
con su tutú de alas blancas.
-¡Me quiere!, …
¿Qué tienes que así suspiras?
             …¿ …y si me olvida?
-¡No me quiere!,... no me quiere.
Prenda mía, tú no me llores.
Soñadoras margaritas,
¡qué van a saber de amores!


jmgd